fermentos y conservas

La importancia de comer fermentados

¿Qué es la fermentación?

La fermentación es un proceso a través del cual un producto se transforma y cambia sus propiedades organolépticas debido a la acción de microorganismos. Se da cuando ciertas bacterias, presentes de forma natural o añadidas, encuentran un entorno propicio para proliferar gracias a los azúcares de alimentos.

Muchas regiones cuentan con alimentos fermentados tradicionales propios, como el yogur, los quesos o la salsa de soja. También bebidas, como el kéfir, la kombucha (té fermentado), la cerveza, el kvas, o el vino.

Otros ejemplos son el miso de Japón (semillas de soja fermentadas), el kimchi de Corea del Sur (repollo picante fermentado) o el chucrut (repollo fermentado) de Alemania.

Algunas de las razones y beneficios de incluir diferentes fermentos en tu dieta son las siguientes:

  • Alimentos más nutritivos y digeribles, ya que las bacterias que actúan en el proceso realizan parte de la digestión de los alimentos que ingerimos.
  • La fermentación aumenta la presencia de importantes vitaminas, como la vitamina K, difícil de encontrar en alimentos no fermentados. Es una vitamina clave para la salud ósea y coronaria, así como prevención de ciertos tipos de cáncer.
  • Destrucción de antinutrientes como el ácido fítico, que impide la absorción de algunos minerales como el hierro, el calcio y el zinc.
  • Diferentes alimentos fermentados aportan diferentes bacterias, aumentando nuestra diversidad bacteriana. Y mayor diversidad de la microbiota está ligada a menores riesgos para la salud.
  • Promueven la modulación del sistema inmunitario. El 70 % de tus defensas están en el intestino. Una microbiota pobre aumenta el riesgo de muchas enfermedades.

Para poder crear un entorno beneficioso para la microbiota, es necesario, además de una buena alimentación y un estilo de vida saludable, el consumo de alimentos vivos, llenos de probióticos, que se implantan en las paredes del sistema digestivo y nos ayudan a recuperar la salud de forma natural.

Las verduras y hortalizas fermentadas son ricas en probióticos y prebióticos: la combinación perfecta para que crezcan los microorganismos y se implanten en el sistema digestivo, ya que han sido cultivados en un entorno similar al nuestro. Nos van a ayudar a crear un lugar de salud.


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